• Los pequeños llegaron desde distintas localidades de la región, como Mejillones, Michilla, Tocopilla, Antofagasta, Calama, Chiu Chiu y Sierra Gorda, para pasar un día de actividades recreativas, culturales y, por supuesto, mucho fútbol.

  • Mario Espinoza, coordinador regional de Fútbol Más, expresó que “esta jornada de mucha alegría fue patrocinada por Minera Centinela, quien nos apoya con los programas en Michilla y Sierra Gorda. En esta final, se premia el compromiso de las comunidades por la felicidad de sus niños y niñas”.


Luego de competir y trabajar en actividades socio-deportivas durante todo el año, más de cuatrocientos niños y niñas se dieron cita en el Estadio Parque Juan López de Antofagasta, con el objetivo de conseguir la copa de campeones en la Final Regional de Fútbol Más 2018.

Los pequeños llegaron desde distintas localidades de la región, como Mejillones, Michilla, Tocopilla, Antofagasta, Calama, Chiu Chiu y Sierra Gorda, para pasar un día de actividades recreativas, culturales y, por supuesto, mucho fútbol. Así lo expresó Mario Espinoza, coordinador regional de Fútbol Más, agregando que 11 comunidades futbolísticas compitieron por el título del mejor del año.

“Es una jornada de mucha alegría, que fue patrocinada por Minera Centinela, quien nos apoya con los programas en Michilla y Sierra Gorda. Los niños esperan esta fecha para disfrutar de este evento regional. Nosotros los desafiamos a hacer distintas actividades durante el año y la final es la recompensa, donde no solo se premia lo deportivo, sino también las buenas acciones, a través de las tarjetas verdes. Incluso hay una copa para la comunidad que haya tenido una participación destacada en el periodo, alentando a sus niños en un espacio protegido para el desarrollo de la infancia. Esta final condecora todo eso: el compromiso de las comunidades por la felicidad de sus niños y niñas”, agregó Espinoza.

Ganadores

La liga de Fútbol Más compite en diferentes localidades de la región durante todo el año, con niños y niñas que van desde los seis hasta los 15 años de edad.

En esta oportunidad, en la categoría “Peques”, el Club de Fútbol de la Población Padre Hurtado de Antofagasta se llevó nuevamente el trofeo a sus filas. En la categoría “Minis”, los pequeños y pequeñas de Coloso se llevaron el primer lugar; en la categoría “Niñas”, las potentes jugadoras de La Portada, consiguieron su segundo trofeo consecutivo con gran destreza y efectividad a la hora de anotar. En “Infantiles” el conquistador de la copa fue el Barrio O´Higgins de Antofagasta, que se repite el plato y logra defender su soberanía deportiva.

En tanto, El Barrio Lazareto de Tocopilla se llevó la copa “Tarjeta Verde”, en honor a su arduo trabajo por conseguir la mayor cantidad de tarjetas verdes, gracias a su conducta intachable, compañerismo, respeto por el prójimo, el apoyo incondicional a las actividades de los niños, como también el mejoramiento de su tejido social y el aporte que generan para el programa Fútbol Más.

Karina Arias es una apoderada que llegó desde Michilla con sus hijas para ser parte de esta fiesta deportiva. “Es nuestra primera participación como comunidad en esta liga y es hermoso, porque une a la familia y a la comunidad. Es beneficioso para los niños, porque se trabaja para que ellos sean felices y se respeten entre sí”.

El gerente de Asuntos Públicos Norte de Antofagasta Minerals, Aníbal Chamorro, explicó el porqué del apoyo de Centinela a Fútbol Más. “Tenemos la convicción tanto nosotros como los vecinos de las localidades, de que a través del fútbol se pueden hacer proyectos que generen nuevas capacidades la comunidad. En ese sentido, nuestro rol es apoyarlos y trabajar en conjunto para entregar a nuestros niños la posibilidad de desarrollarse a través del deporte y darles herramientas sociales y emocionales que les servirán para toda la vida, por ello apoyamos a Fútbol Más en las localidades de Michilla y Sierra Gorda”.

Fútbol Más nació en 2008 con el objetivo de promover la resiliencia y la felicidad en niñas, niños y adolescentes que viven en contextos de vulnerabilidad social, insertándose en el corazón de los barrios para trabajar junto a los vecinos. Actualmente, esta fundación tiene presencia en varias regiones de Chile, además de Perú, Ecuador, Haití, México, Paraguay y Kenia, beneficiando a más de 70 barrios, lo que involucra a unos cinco mil niños.