• La competencia comenzó en Santiago y actualmente se encuentra en la Región de Antofagasta, desde donde continuará hasta Arica, cubriendo más de 2.600 kilómetros de ruta. Durante su paso por Sierra Gorda, los vecinos de la localidad pudieron conocer estos vehículos solares y aprender sobre este desarrollo tecnológico sustentable.

  • El director de Ruta Solar Atacama, Leandro Valencia, explicó que “ésta es una ‘Ruta de lo imposible’ que se concretó gracias al apoyo de Antofagasta Minerals, quienes decidieron apostar por esta localidad. La idea es mostrar a la gente de la comuna lo que somos capaces de hacer con litio, sol y cobre, materias primas del norte a las que podemos darles un uso sustentable, porque queremos un mundo mejor y eso está en nuestras manos”.

La quinta edición de la Carrera Solar Atacama, que comenzó el 20 de octubre en Santiago, ya se encuentra en la mitad de la competencia y llegó hasta la Región de Antofagasta. Aquí, tomaron un respiro en la localidad de Sierra Gorda, donde compartieron con la comunidad y les mostraron estos innovadores autos, con los que recorren la extenuante ruta cuya meta es la plaza Vicuña Mackenna de Arica.

“Este año dimos un gran paso, porque estamos haciendo una carrera continua por la mitad de Chile con vehículos provenientes de todas partes del mundo, pasando por zonas tan representativas en el ámbito solar como Sierra Gorda y el desierto. Nuestro paso por esta localidad fue increíble, porque compartimos con los niños de la escuela y realizamos talleres para que pudieran interiorizarse sobre cómo funcionan los autos con este tipo de energía”, explicó Leandro Valencia, director general de la Ruta Solar Atacama.

La Carrera Solar puso a prueba a equipos de profesionales nacionales e internacionales en una ruta extrema de más de 2.600 kilómetros de extensión, que recorre siete regiones. Participan 11 automóviles creados con fibra de carbono, que se abastecen de energía proveniente del sol y que pueden llegar a alcanzar, dependiendo de las condiciones climáticas, hasta 120 kilómetros por hora.

Gran parte de esta la caravana llegó a la plaza de Sierra Gorda, donde los vecinos de la localidad los esperaban para compartir con los pilotos. “Ésta es una ‘Ruta de lo imposible’ que se concretó gracias al apoyo de Antofagasta Minerals, quienes decidieron apostar por esta localidad. La idea es mostrar a la gente de la comuna lo que somos capaces de hacer con litio, sol y cobre, materias primas del norte a las que podemos darles un uso sustentable, porque queremos un mundo mejor y eso está en nuestras manos”, agregó Valencia.

Leonardo Suárez, vecino de Sierra Gorda, relata que la exhibición de autos solares en plena plaza del poblado lo dejó impactado. “Es un ejemplo de cómo se puede utilizar energía sustentable y limpia, que debería aplicarse en todos los automóviles y así disminuir la contaminación. Es una actividad muy novedosa, que beneficia a los niños para que se interesen por el camino de la tecnología y tengan esta conciencia para cuando sean grandes y tomen decisiones”.

Uno de los vehículos participantes en la competencia es ‘Takai’, un auto solar construido en su totalidad por un grupo de jóvenes de la Universidad de Antofagasta, liderado por Sebastián Rodríguez, estudiante de último año de Ingeniería Civil Electrónica. El vehículo pesa unos 500 kilos y tiene 350 kilómetros de autonomía (cuatro a cinco horas de manejo). Sus paneles solares dan 14 kilómetros de autonomía por hora, es decir, si circulara por Antofagasta, no necesitaría cargarse nunca.

“Es un proyecto que comenzó en 2015, participamos en la competencia del Primer Encuentro de Electromovilidad en Chile, donde llegamos con una solución de urbanismo en que el primer vehículo eléctrico pudiera trasladar a personas por la costanera de Antofagasta. En esta carrera estamos con nuestro auto Takai, cuyo nombre significa ‘cimiento’ en lengua Kunza. Representa a la región porque nació acá y con él mostramos el esfuerzo que se hace en Antofagasta”, sostiene Sebastián Rodríguez.

El gerente de Asuntos Públicos Norte de Antofagasta Minerals, Aníbal Chamorro, precisó que “esta carrera representa nuestra filosofía respecto a la producción de cobre y los usos que se le pueden dar a este metal rojo para la sustentabilidad de los territorios y del medio ambiente. La electromovilidad es fundamental para los nuevos desafíos del país y, en ese sentido, Antofagasta Minerals apoya las iniciativas que llevan un mensaje sustentable a las comunidades, porque creemos que así se construye un país más amigable con el entorno”.