El diseño del Depósito de Relaves Espesados (DRE) de Minera Centinela considera que la contención de los relaves se realiza principalmente a través de dos muros, ubicados en sus extremos Norte y Sur. En el sector
Norte se encuentra el Muro Principal que actualmente alcanza una altura de 61 m y está construido con material de empréstito. En el sector Sur se ubica el Muro Secundario que hoy posee 34 m de altura y está elaborado
con material de empréstito.
El DRE alcanza su capacidad máxima de almacenamiento (750 millones de toneladas), mediante el crecimiento consecutivo de ambos muros. El crecimiento de los muros, a su capacidad máxima, se realiza en cuatro etapas:
Etapa I : Capacidad 445 millones de toneladas ; Altura Muro Principal : 50 m ; Altura Muro Secundario 30 m.
Etapa II : Capacidad 554 millones de toneladas ; Altura Muro Principal : 58 m ; Altura Muro Secundario 33 m.
Etapa III : Capacidad 657 millones de toneladas ; Altura Muro Principal : 66 m ; Altura Muro Secundario 36 m.
Etapa IV : Capacidad 750 millones de toneladas ; Altura Muro Principal : 74 m ; Altura Muro Secundario 38 m.
El diseño de los muros considera: drenes basales, filtros en las caras de los muros y adicionalmente son impermeabilizados con geomembrana. Desde el punto de vista del criterio de diseño, Minera Centinela diseña todas
sus obras de relaves para cargas extremas, es decir sismo máximo creíble (MCE) y crecida máxima probable (CMP). Estos criterios de diseño se mantienen durante todo el ciclo de vida de la instalación del
DRE.
Durante la Fase de Operación se incluye infraestructura de espesamiento, un sistema de depositación de relaves, las estructura de contención (muros) del depósito de relaves, instalaciones de apoyo asociadas tales
como los sistemas de recuperación de aguas, pozos de monitoreo y el manejo de aguas al interior del depósito.
Durante la etapa de Cierre y Post Cierre, distintas estructuras permanecerán en el sector: muros de contención, piscinas de recuperación/evaporación de aguas, canal de derivación de aguas lluvia. Como obra
de plan de cierre se ha considerado la construcción de un pretil de contención, el cual cerrará el perímetro o contorno del depósito en las zonas en que el terreno es lo suficientemente plano como para
evitar el escurrimiento de los relaves.
La estabilidad y calidad del tranque de relaves se supervisa de manera continua mediante un sistema de instrumentación geotécnica que cuenta con más de 100 dispositivos en operación. Estos equipos permiten obtener
información esencial sobre el comportamiento del tranque, incluyendo el nivel freático, desplazamientos, aceleraciones sísmicas y temperatura. Para ello se utilizan instrumentos especializados, como piezómetros,
termómetros y acelerómetros.